El autobús venía a las cinco, me quedaba un cuarto de hora para estar lista, y aún no sabía que bikini ponerme. Eso me pasaba por haber estado chateando con Violeta hasta ahora. Al final me decanté por un bikini de rayas azules y blancas.
- ¡Vamos Nerea, que se nos va a escapar el bus¡- me dijo Lucas desde afuera.
- Espera un momento que ya casi estoy.
Cogí todos los bikinis, los metí en el armario hechos una pelota; me puse el primer vestido que pillé y salimos.
Al llegar a la piscina todos estaban allí, menos mi amiga Rocío, que siempre se hacía de esperar. Lo primero que hice fue darle un morreo a Aitor, que estaba más guapo que de costumbre con su bañador nuevo.
Entonces llegó corriendo Rocío, que puso mala cara al vernos.
- ¡Buenas! Perdonad, eh, es que no me ha dado tiempo de coger el autobús.
- Siempre ig…- le contestó Aitor.
Y le di corriendo otro beso para que se callara.
Nos quitamos la ropa y la metimos en las mochilas. Jenni se la quitó lentamente para atraer la mirada de un chico que se había traído, Jaime, que no sabíamos ni quién era.
Al girarme observé que mi hermano no paraba de mirar a Rocío mientras hablaba con Violeta, la que se había traído un bañador rosa fosforito que podía verse a kilómetros. En ese momento Aitor me agarró de la cintura y nos fuimos al agua.
- ¡Eeeeh, la crema!- le gritó Derek zarandeando el bote; con otras intenciones.
- ¡Anda ya!
El agua estaba helada, nada más tocarla un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, pensé en quedarme sentada en la orilla sin meterme pero a Lucas y a Aitor no se les ocurrió otra cosa que tirarse de bomba justo a mi lado mojándome entera.
- ¡Esta os la devuelvo!- dije ya metiéndome en el agua. Ellos no paraban de reírse. Aitor se me acercó y me cogió en brazos.
- Qué mona eres cuando te pones así- yo me agarré a su cuello e inevitablemente nos besamos. Para que me iba a engañar, era casi imposible que yo me enfadara con él, la pregunta que Rocío me hizo la noche anterior me había hecho replantearme seriamente si estaba o no enamorada.
Cuando ya todos estuvimos en el agua Aitor y yo nos alejamos un poco del resto y empezamos a meternos mano por debajo del agua disimuladamente, no como Jenni y Jaime, que había que verlos. Ya al rato de estar tonteando, se nos acercó Rocío impaciente.
- Vamos, Nerea, ¡vengo a rescatarte!- dijo mientras me cogía del brazo- Las otras van a salirse a tomar el sol, ¿vienes?- preguntó, aunque no parecía que le interesase mi respuesta.
Con el otro brazo agarré a Aitor del cuello y le di un besito, a él casi no le dio tiempo de reaccionar.
Ya en la toalla empezamos a ponerles nota a los chicos que pasaban.
- ¡Un 7!
- No,no, ¡un 10!
- Joder Jenni, y para ti, ¿cúal no es un 10?
- ¿Y que os parece Jaime?- preguntó Jenni.
- A mi me ha caído bien- contestó Violeta.
- Coño eso no, me refiero a si os parece que está bueno.
Nos daba un poco de corte decirle lo que nos parecía su novio, pero al final Rocío se adelantó.
- Pues para que te voy a engañar, bueno si que está, ¿pero no te parece que es un poco mayor?
Jenni se mosqueó.
- ¿Y Lucas?- Preguntó Violeta.
- Oye, que es mi hermano.
- Pues yo le doy un 7.
- Yo un 8.
- ¿Rocío tu que dices?
- ¿Eh?...pues no se…
- Mójate tía- dijo Jenni.
- Mmm…un 9.
- Ya te ha costado decirlo- le dije yo.
- Jo chica, pues es que no lo había pensado nunca.
En ese momento llegaron los chicos, y como no sabíamos muy bien qué hacer, a Jenni se le ocurrió jugar a la botella. Violeta prefirió no participar, según me había contado por tuenti seguía fastidiada con lo de su ex. Todos los demás hicimos un círculo alrededor de una botella de coca-cola.
- ¡Venga, dale, dale!
- ¡A Jaimeee!
- Con…
- ¡Nerea!!
- ¡Eh, eh, que la botella está más para mi lado!- saltó Aitor corriendo.
- ¡Hay, que se pone celoso!
Me levanté y le di un piquito rápidamente, me dio la impresión de que Aitor se le iba a tirar al cuello. Giramos la botella de nuevo.
- ¡Rocío con…!
- ¡Cyntia!
- ¡Ala, no! ¿Qué sea mixto o qué?
- No, no, si te ha tocado con ella te aguantas.
Al final se dieron un pico un poco sospechoso por parte de Cyntia, que no dijo nada y se puso roja como un tomate.
- ¡Jenni con Lucas!
Jennifer no se lo pensó dos veces y levantó de la mano a Lucas, que tenía cara de asustado. Mientras le besaba miró a Rocío de reojo.
- ¡Venga, ahora los que quedan!
- ¡Sí, y una mierda!- gritó Aitor cuando se dio cuenta de que sólo quedaban Derek y él.
- Esas son las reglas- le dijo Rocío riéndose.
- Jo chico, que no pasa nada, solo es un pico- contestó Derek mientras se levantaba.
- Que no joder, que no te doy un pico ni nada.
- Aitor, que solo es un juego- dije yo.
Nos costó convencerlo pero al final cedió.
Empezó con un pico normal, pero entonces Derek lo agarró y le pegó un morreo como para no tener que utilizar el cepillo en un mes. Todo pasó en un segundo: tras quedarnos todos con la boca abierta, Aitor le dio un empujón y después le arreó un puñetazo en la cara que lo tiró al suelo.
- ¡Aaaaa!- gritó Violeta.
- ¡Aitor, para!- le dije agarrándole del brazo.
- ¡Jaime, haz algo!
Jennifer empujó a su novio hacia delante.
Entre Lucas y Jaime consiguieron retener a Aitor, que volvía a abalanzarse sobre Derek.
- Nerea, vamos a por hielo- propuso Rocío.
- Os acompaño- dijo Lucas.
Fuimos al bar de al lado a por una bolsita de hielo.
- Al final ha sido mala idea jugar a la botella- comentó Lucas.
- Bueno, para otra vez ya sabemos- le contesté yo.
Entramos en el bar, Rocío y yo estábamos un poco incómodas mientras esperábamos en la barra porque un grupo de chavales bastante mayorcitos no paraban de mirarnos. Al final, ocurrió lo inevitable.
- ¡Eh! ¡Guapas!
- ¡Venir aquí un poquito!
- ¡Morenazas!
- Anda, vamos- dijo Lucas un poco asustado.
Nos dirigimos rápidamente hacia la puerta, pero nos cerraron el paso. De repente, dos nos cogieron a Rocío y a mí por la muñeca.
- ¿Ya os ibais? Si no hay prisa; os invitamos a algo.
- Suéltame, que como llame a mi novio te vas a enterar- dije yo.
- ¡Dejarlas en paz, gilipollas! – nos defendió Lucas, y les tiró la bolsa de hielo a la cabeza.
Los tipos nos soltaron.
- ¡Correr, correr!- dijo Lucas.
Salimos precipitadamente, escuchando como nos insultaban desde dentro.
Llegamos junto al grupo exhaustos.
- Ya era hora, pensaba que no veníais- nos regañó Derek sujetándose una tarrina de helado a la altura del ojo.
Llevaba toda la cara morada desde la nariz hasta la ceja izquierda.
- Es que unos idiotas han empezado a molestarnos en el bar-explicó Rocío.
- ¿Y cómo no me llamas?-me preguntó Aitor- ya sabes que no me gusta nada que te digan cosas.
- Tú calla, que contenta me tienes con tus peleítas.
- Menos mal que estaba Lucas con su bolsa de hielos- dijo Rocío abrazando a mi hermano.
- Es que yo por mi hermanita…-contestó, aunque en el fondo yo sabía que a él le gustaba Rocío y eso también había influido bastante. Miré a Rocío con una sonrisa, ya que había quedado un poco cortada por semejante comentario.
- Yo me marcho a casa ya, que buen pelo me corre con vosotros-dijo Derek.
- Yo te acompaño- se ofreció Cyntia.
Al final nos fuimos todos, aunque de camino Aitor y yo nos quedamos sentados en un banco cercano a mi casa.
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